lunes, 23 de mayo de 2016

Matrimonio






Al hablar de matrimonio, estamos hablando de cuando el amor en el noviazgo madura a tal grado que el compromiso entre ambas personas requiere de hacerse oficial. La decisión del matrimonio está impregnada de un contenido antropológico que comprende varias dimensiones, tales como la dimension Interpersonal, social y religiosa.

En la dimensión Interpersonal vemos que el compromiso es la clave para la funcionalidad del matrimonio. Comprometerse hacia la vida conyugal, debido a que no sólo se encontrará nuestra existencia sino la de alguien más que causará impacto en el desarrollo de la nuestra. Mientras esa persona exista, su vida es parte de la nuestra, es una responsabilidad compartida, el cuido, el desarrollo y el mantenimiento de ambas vidas. La entrega conyugal, la exclusividad de las relaciones sexuales entre la pareja es parte de la responsabilidad matrimonial para mantener las bases y formar simientos fuertes de confianza y afectividad. Por entrega debemos comprender que no se refiere a entrega absoluta de la persona, de su escencia; más bien, es una entrega no completa puesto que si fuera absoluta, la persona se vería atrapada y ahogada y no podría desarrollarse plenamente.

Para la dimensión social encontramos que aunque el matrimonio es una celebración del amor y compromiso de la pareja, también tiene una posición o status en la sociedad. Más allá del status, comprendemos que el matrimonio sirve a un propósito social-moral, puesto que las demás personas toman como referencia y ejemplo la vida matrimonial y de pareja de otros para formar la propia.

Debido a que la vida matrimonial conlleva a la formación de la familia y la familia es un núcleo social, el matrimonio se celebra en presencia de los miembros de la familia de la pareja, amistades y todas aquellas personas que se relacionan en la vida de los futuros esposos; la sociedad busca celebrar la formación de nuevos núcleos sociales como lo son las familias.

Independientemente de la creencia de la pareja, existe un último peldaño para la celebración del matrimonio y es la parte religiosa. La pareja, celebra su compromiso y la efectividad del mismo ante los ojos de Dios, debido a que la formación de una familia es la decisión más trascendental en la vida de pareja. Por cultura y por la historia misma, la parte religiosa del matrimonio es una parte escencial para que el mismo sea reforzado como una institución.


"El matrimonio y la familia cristiana edifican la Iglesia. Los hijos son fruto precioso del matrimonio".  Juan Pablo II





No hay comentarios:

Publicar un comentario